La cocina autóctona combina sabiamente los productos de la huerta con los del delta, los de montaña con los del mar. La baldana, las setas, las trufas y el aceite locales son bastante apreciados. Destaca la repostería que conserva especialidades de las culturas árabe, judía y cristiana.
De entre toda la variedad de entremeses cabe destacar el paté de aceitunas muertas, la sopa de rape, de tomillo, los palmitos y el empedrat tortosí.
En cuanto a los platos con huevos: el revoltillo con tomate, la tortilla de alcachofas, de morenetes, los huevos al nido y en jugo.
Hay muchos platos cuya base son las anguilas, las angulas y las hortalizas; por ejemplo el guiso de pescado. La paella de la huerta es una mezcla de carnes (pollo y conejo) con todo tipo de verduras variadas, de la cual se obtiene un arroz muy sustancioso, aunque un poco fuerte. Otras formas de cocinar el arroz son: a la tortosina, a la cazuela con calamares, con "abadejo" (bacalao), con habas secas y el arroz con pollo. No obstante, en los restaurantes se encuentran otros platos no autóctonos como el arroz negro, el arroz a banda y los fideos rossejats. Entre la diversidad de recetas con cereales y verduras, hay que destacar las gachas, las judías tiernas con jamón, la olla barrejada (cocido campesino), las habas rehogadas, el potaje, los garbanzos con bacalao y con salsa, el recapte, los fideos tortosinos y la sopa de morenetes.
Los frutos del mar son objeto de mariscadas, guisos de pescado y zarzuelas. La abundancia de pescados da lugar a muchísimas especialidades: la raya con alubias, el bacalao con jugo, la sepia con cebolla, las albóndigas de bacalao, el pescado al horno y las sardinas saladas a la payesa.
En cuanto a las carnes, encontramos el estofado de cabra hispánica, el conejo con aceitunas rotas, la cassola gelada, el fricandó, el jamón de Carlares, los tordos con ajos tiernos, las aves a la cazuela y el rabo de buey. Los caracoles se comen a la cazuela, con chocolate a la piedra y también con sal y aceite.
También cabe hablar de las salsas: el alioli, el romesco y la salsa tortosina, y como acompañamiento el rostifaci, los níscalos y el pisto. El pan es básico en la preparación de las fogassetes, las clotxes, el pan con vino y azúcar y el pan con aceite y sal. También hay que hacer hincapié en la importancia de la baldana, una especie de morcilla hecha con arroz, carne magra, piñones y especias, y del aceite de oliva autóctono de primera calidad, ambos con la denominación Comarcal Baix Ebre.
El vino de la Terra Alta, el arroz y los mejillones del delta del Ebro y las mandarinas, son algunos productos con denominación de origen o calidad. Los dulces conservan especialidades muy antiguas. Los pastissets son un recuerdo de la confitería árabe; las coquetes de sagí o de María son herencia de la presencia hebrea, y las garrofetes del Papa y papa Benet, de la corte papal de los Luna. Otras pastas son el panoli, los tortosins, los mostatxos, los congres, las sultanes, las farinoses, el menjar blanc, el dulce de arroz, y en cuanto a los bizcochos: el bizcocho borracho, el de manzana, el rápido, el de miel, el dorado, el de requesón y camagrocs y el de payés. Actualmente son muy populares la sopa de la reina y la Cucafera, esta última hecha con bizcocho, nata y kiwi. Entre las bebidas típicas: el jarabe de membrillo, el aguardiente de hierbas, la absenta y la clarea.
JORNADAS GASTRONÓMICAS
"Mengeu de Festa", las Jornadas Gastronómicas de la Cocina del Renacimiento, celebradas durante la Fiesta del Renacimiento, la tercera semana de julio, es una propuesta que permite saborear antiguas recetas de platos que habían caído en desuso. Es el caso, por ejemplo, del bacalao con miel o con alcaparrones y salsa de perejil, los huevos con lardurffes, la carne a la sarraÿnesqua o la burnia de higos. En el apartado "Llepolies de la Festa" figuran postres como las ya populares torretes, la Coca del Renaixement o Prim, el Pa de la festa, la Coca de l'Emperador y la de espinacas.
A finales de febrero se celebran las Jornadas Gastronómicas del Aceite de Oliva. De febrero a mayo, el Recorrido Gastronómico y Cultural de los Arroces de las Terres de l'Ebre. En marzo, las Jornadas Gastronómicas del Abadejo, en julio, las de la Cocina Cajún y en noviembre las del Recapte.
En las localidades de Jesús, Els Reguers y Bítem se celebran diferentes ferias relacionadas con productos de la tierra. En Jesús, el último fin de semana de febrero, se celebra la Feria del Aceite, en Els Reguers, el 31 de octubre y el 1 y 2 de noviembre se celebra la Feria de la Clementina, y en Bítem, el fin de semana anterior a Todos los Santos, se celebra la Feria del Níscalo.