Descripción
La Iglesia de la Purísima Concepción Victoria es uno de los conjuntos religiosos más singulares del casco histórico de Tortosa. Situada en la calle de Montcada, tras un exterior sobrio conserva un interior de gran riqueza artística. El conjunto destaca especialmente por su patrimonio barroco y por la notable presencia de obras y materiales vinculados al arte italiano del siglo XVII.
Iglesia de la Purísima Concepción Victoria: un conjunto del siglo XVII
El convento fue fundado en 1644 por iniciativa del obispo Joan Baptista Veschi, de origen napolitano. El nuevo monasterio femenino y su iglesia fueron dedicados a la Inmaculada Concepción.
El nombre de Victoria está relacionado con los acontecimientos de la Guerra de los Segadores. En concreto, recuerda la resistencia de Tortosa ante las tropas franco-catalanas que sitiaron la ciudad en 1642.
El conjunto se estableció en un lugar con una historia anterior. De hecho, ocupa el espacio del antiguo palacio de los Montcada e incorpora elementos de construcciones precedentes. Esta superposición permite descubrir diferentes etapas de la historia arquitectónica de Tortosa.
Un interior barroco de influencia italiana
Al entrar en el templo, la sobriedad exterior da paso a un espacio de notable riqueza ornamental. La decoración combina estucos, esgrafiados de motivos vegetales y elementos barrocos que transforman por completo la percepción del edificio.
Uno de los principales protagonistas es el retablo mayor de mármoles policromos, encargado en Génova por el obispo Veschi. Su composición combina piedras de diferentes procedencias mediterráneas. Entre ellas se encuentran mármol blanco de Carrara, mármol negro de Génova, jaspe de Tortosa y mármol rojo del Languedoc.
Además, el templo conserva el mausoleo del fundador, realizado siguiendo el mismo lenguaje artístico. Este conjunto evidencia los estrechos vínculos culturales y artísticos que Tortosa mantenía con Italia durante el siglo XVII.
Pintura barroca y el Santísimo Cristo
La influencia italiana también es visible en otras obras conservadas en la iglesia. Entre ellas destacan dos grandes pinturas al óleo atribuidas al pintor napolitano Francesco Paterno da Buccino, fechadas en 1655.
Otro de los espacios más destacados es la capilla del Santísimo Cristo. La imagen fue tallada en 1635 por el religioso y escultor siciliano fray Humili da Petralia.
La escultura sobresale por su intenso realismo barroco. La expresión del rostro, el tratamiento anatómico y la representación de las heridas refuerzan el dramatismo de la figura. Al mismo tiempo, la imagen mantiene una importante dimensión devocional vinculada a la historia religiosa de Tortosa.
Un convento construido sobre siglos de historia
El conjunto de la Purísima Concepción Victoria ha experimentado numerosas transformaciones. Durante la Guerra Civil, sufrió graves desperfectos y un incendio que afectó a una parte importante de su patrimonio. Las intervenciones posteriores permitieron recuperar el templo y conservar algunos de sus elementos artísticos más valiosos.
El convento ocupa el espacio de construcciones anteriores y conserva elementos góticos y renacentistas integrados en el conjunto, especialmente en el entorno del claustro. Así, el edificio permite descubrir diferentes etapas de la historia urbana y religiosa de la calle de Montcada.
En definitiva, la Iglesia y convento de la Purísima Concepción Victoria reúne arquitectura, escultura, pintura y artes decorativas en un conjunto excepcional. El retablo de mármoles policromos, el Santísimo Cristo y la influencia artística italiana lo convierten en uno de los espacios religiosos más singulares del patrimonio de Tortosa.