Descripción

El Portal del Romeu Tortosa es uno de los lugares más emblemáticos y fotografiados del casco histórico. Situado muy cerca de la Catedral de Tortosa, es el único portal interior de la ciudad medieval que se ha conservado hasta nuestros días, aunque ha sido reconstruido y restaurado en diversas ocasiones a lo largo de los siglos. Cruzarlo es adentrarse en una de las leyendas más arraigadas de la historia de Tortosa.


Las investigaciones arqueológicas han confirmado que los restos sobre los que se levanta el portal son de origen medieval, probablemente de época islámica, y no romanos como se creyó durante muchos años. Originalmente constituía uno de los accesos que permitían salvar el barranco del Vall, hoy cubierto, mediante un puente de madera.


El Portal del Romeu Tortosa debe su nombre a una leyenda medieval recogida en el siglo XVI por Cristòfol Despuig en Los col·loquis de la insigne ciutat de Tortosa. Según la tradición, mientras Ramón Berenguer IV continuaba la conquista de Lleida tras la toma de Tortosa, un grupo de musulmanes intentó recuperar la ciudad. Las mujeres tortosinas asumieron la defensa de las murallas y, cuando la situación era más crítica, un peregrino o romeu apareció en este mismo lugar y contribuyó decisivamente a rechazar el ataque. Con el tiempo, aquel misterioso peregrino fue identificado con el apóstol Santiago, convirtiéndose en uno de los episodios más populares de la historia local y en el origen de la leyenda de la Orden del Hacha, símbolo del reconocimiento a las mujeres de Tortosa.


El portal conserva una rica simbología escultórica. Destacan los grandes relieves de Santiago y San Cristóbal, obra de Bernat Capera (1755-1756), además de una hornacina con la Virgen del Romeu. La presencia de San Cristóbal no es casual: tradicionalmente era el protector de los viajeros y de los pasos sobre ríos y barrancos, una función estrechamente vinculada a este lugar, situado antiguamente frente al barranco del Vall.


Hoy, plenamente integrado en el recorrido peatonal del centro histórico, el Portal del Romeu Tortosa sigue siendo uno de los espacios con mayor personalidad de la ciudad. Su proximidad a la Catedral, al barrio antiguo y a otros monumentos lo convierte en una visita imprescindible para comprender la historia, las tradiciones y las leyendas que han dado forma a la identidad de Tortosa a lo largo de los siglos.