Descripción

El barrio y el Monasterio de Santa Clara forman uno de los rincones con más encanto y personalidad del casco histórico de Tortosa. Situado en la ladera norte de la colina del Sitjar, entre esta y la calle de Montcada, uno de los principales ejes de la ciudad medieval, el barrio conserva un entramado de calles estrechas y sinuosas que se adapta perfectamente al relieve del terreno y mantiene intacta la esencia de la Tortosa medieval.


En el corazón de este conjunto se alza el Monasterio de Santa Clara, uno de los conventos más antiguos de la Orden de Santa Clara en la península ibérica. Sus orígenes se remontan al templo de San Miguel, construido por la Orden del Temple, del que todavía se conservan las características arcadas apuntadas que formaban parte del edificio original y que posteriormente se integraron en el dormitorio del monasterio. Estas estructuras aún pueden contemplarse desde diversos puntos elevados de la ciudad.


A comienzos del siglo XIII, el conjunto fue cedido a las monjas clarisas, que establecieron aquí su comunidad. El monasterio constituye un magnífico ejemplo de la arquitectura gótica religiosa catalana y destaca especialmente por su claustro, construido a finales del siglo XIII y considerado uno de los mejores ejemplos del gótico provenzal en Cataluña.


De la primera construcción claustral se conservan las alas norte y oeste, formadas por elegantes arcos trilobulados sostenidos por columnas adosadas con base bifolia, unos elementos arquitectónicos excepcionales y prácticamente únicos dentro del gótico catalán.


Durante la Guerra Civil Española (1936-1939), el conjunto sufrió importantes daños. Aun así, conserva buena parte de sus elementos más valiosos, que permiten comprender la importancia histórica, artística y espiritual de este espacio, estrechamente vinculado a la evolución de Tortosa a lo largo de más de ocho siglos.