Descripción
Paseando por la plaza de Alfons XII, en el corazón del ensanche histórico del barrio del Temple, es difícil que la Antigua Clínica Sabaté pase desapercibida. Entre los edificios que rodean la plaza, su fachada llama inmediatamente la atención por una decoración sorprendente que parece transportar al visitante al antiguo Egipto.
Construido en 1914 por el maestro de obras Josep Maria Vaquer, el edificio fue promovido por los doctores Sabaté para albergar su clínica. Durante muchos años desempeñó esta función sanitaria y, posteriormente, también acogió la Clínica Tortosa S.A., lo que ha mantenido vivo el nombre con el que todavía hoy se conoce.
El principal atractivo del edificio es su fachada, considerada uno de los ejemplos más singulares del historicismo arquitectónico de Tortosa. Su decoración está inspirada en el arte neoegipcio, una influencia muy poco frecuente en Cataluña que convierte esta construcción en una pieza prácticamente única.
Basta con levantar la vista para descubrir un conjunto de detalles que invitan a contemplar la fachada con calma. La entrada principal está custodiada por dos imponentes esfinges aladas esculpidas en piedra, probablemente el elemento más característico del edificio. Estas figuras, junto con las columnas rematadas por capiteles de loto, evocan la arquitectura del antiguo Egipto y dotan al conjunto de una personalidad inconfundible.
Si se continúa observando la fachada, aparecen nuevos detalles que a menudo pasan desapercibidos a primera vista. En el chaflán destacan dos cabezas de elefante que actúan como ménsulas del balcón, mientras que la forja artística, la carpintería y los relieves ornamentales completan una decoración repleta de referencias orientalizantes.
El edificio ha experimentado diversas transformaciones a lo largo del tiempo. La planta superior actual corresponde a una ampliación posterior que sustituyó el remate original, y tampoco llegó a construirse el mirador previsto inicialmente sobre el chaflán. Aun así, la fachada conserva los elementos que le han dado personalidad durante más de un siglo.
La Antigua Clínica Sabaté es una de las construcciones más originales que pueden descubrirse durante un paseo por el ensanche de Tortosa. Su estética neoegipcia, poco habitual en Cataluña, la convierte en una parada imprescindible para los amantes de la arquitectura y para cualquier visitante que quiera descubrir algunos de los edificios más singulares de la ciudad.