Descripción

La Calle de la Vilanova es uno de los espacios más singulares de la Judería de Tortosa. Situada en la Judería Nueva, destaca especialmente por su trazado rectilíneo y por una anchura poco habitual en un barrio caracterizado por calles estrechas, callejones y pequeñas plazas.


Su orientación de este a oeste favorece, además, una luminosidad poco habitual en las juderías medievales. La calle discurre paralela al barranco del Célio y transversal a la calle Major de Remolins. Desde este sector se aproxima a la muralla del siglo XIV que todavía se conserva.



Calle de la Vilanova en la Judería de Tortosa


La calle se encuentra en el sector conocido como Judería Nueva, surgido cuando el espacio ocupado por el anterior barrio judío resultó insuficiente. La documentación sitúa la formación de este nuevo sector a principios del siglo XIII.


Así, la Vilanova se convirtió en uno de los principales ejes del barrio. A su alrededor se organiza un entramado de calles, callejones y pequeñas plazas que todavía permite apreciar la configuración urbana característica de la Judería de Tortosa.



Un trazado singular dentro de la Judería


Una de las características que más sorprende durante el recorrido es el contraste entre la Vilanova y las calles de su entorno. Mientras buena parte de la Judería presenta una estructura más irregular y laberíntica, esta calle destaca por su disposición rectilínea y su anchura.


De hecho, la configuración que actualmente identifica la calle está documentada a principios del siglo XV. En aquel momento se derribaron casas y otros edificios para darle el aspecto y la estructura que han llegado hasta nuestros días.


Esta transformación ayuda a explicar por qué la Vilanova presenta una fisonomía diferente al resto de las calles del barrio. Además, su orientación contribuye a crear un espacio más abierto y luminoso.



Entre el Portal de los Judíos y las calles de la Judería


La Calle de la Vilanova forma parte del itinerario para descubrir el patrimonio judío de Tortosa. Desde el Portal de los Judíos, situado en la muralla medieval del siglo XIV, se puede acceder rápidamente a este sector de la Judería.


A partir de aquí, recorrer la Vilanova permite adentrarse en la trama histórica del barrio y continuar por las calles y pequeñas plazas de su entorno. El trazado urbano es, precisamente, uno de los principales testimonios conservados de la antigua Judería, ya que mantiene buena parte de su estructura y algunos de sus topónimos.



Una calle para comprender la Tortosa judía


Recorrer la Vilanova permite observar directamente la relación entre las calles, las pequeñas plazas y las antiguas murallas que delimitaban este sector de Tortosa. Por tanto, su interés no depende de un único monumento, sino del conjunto urbano que la rodea.


Finalmente, la Calle de la Vilanova es una de las mejores vías para interpretar la estructura de la Judería Nueva. Su trazado rectilíneo, su anchura y su luminosidad la convierten en un espacio singular dentro del patrimonio judío de Tortosa.