Descripción
La Sinagoga de la Judería Vieja fue uno de los principales espacios de la comunidad judía de la Tortosa medieval. El antiguo templo se encontraba en el barrio de Remolins, dentro del ámbito de la primera judería de la ciudad. Actualmente el edificio no se conserva, pero la documentación histórica ha permitido situar su emplazamiento aproximado en la actual calle Jerusalem, cerca de la antigua explanada de Remolins.
Este punto forma parte del recorrido por la Judería de Tortosa y permite acercarse a la vida religiosa y comunitaria de la antigua aljama. Por tanto, su interés no reside en un edificio conservado, sino en la posibilidad de interpretar sobre la trama urbana actual uno de los espacios fundamentales de la Tortosa judía.
Sinagoga de la Judería Vieja, centro de la vida judía
La sinagoga era mucho más que un lugar de oración. Constituía uno de los centros de la vida religiosa y comunitaria de la aljama judía de Tortosa, donde se celebraban ceremonias, se leía la Torá y se desarrollaban diferentes actividades vinculadas a la comunidad.
La presencia de una sinagoga en la Tortosa medieval está documentada desde el siglo XIII. Las fuentes posteriores permiten seguir su trayectoria durante los siglos siguientes, hasta la expulsión de los judíos de la Corona de Aragón en 1492.
Tras la expulsión, el edificio pasó a manos municipales y en 1493 aparece documentada su venta. A partir de ese momento, las referencias escritas posteriores han sido fundamentales para intentar reconstruir su localización.
¿Dónde estaba la antigua sinagoga de Tortosa?
Durante buena parte del siglo XX se identificó como posible sinagoga un edificio medieval de la calle Major de Remolins, conocido todavía hoy como Casa de Sant Jordi o la Sinagoga. Sin embargo, las investigaciones arqueológicas y documentales posteriores descartaron esta interpretación.
Las excavaciones realizadas durante la década de 1980 no aportaron evidencias que permitieran identificar aquel edificio como el antiguo templo judío. De hecho, las investigaciones posteriores indican que la Casa de Sant Jordi había tenido originalmente una función hospitalaria y que, más adelante, fue transformada en cuartel de caballería.
Por tanto, la Casa de Sant Jordi y la antigua Sinagoga de la Judería Vieja son dos espacios diferentes, a pesar de la denominación tradicional que durante años los relacionó.
Del Pla d’en Pol a la calle Jerusalem
La documentación histórica ofrece una pista especialmente valiosa para localizar la antigua sinagoga. Un inventario de 1635 sitúa una casa conocida como la antigua sinagoga de los judíos en la calle del Pla d’en Pol, dentro de la parroquia de Sant Jaume.
El estudio de la topografía histórica ha permitido relacionar este lugar con la antigua explanada de Remolins. A partir de estas referencias, la sinagoga se ha situado aproximadamente en el entorno de la actual calle Jerusalem, que desembocaba en este espacio.
Curiosamente, el nombre de la calle Jerusalem no procede de la presencia medieval de la comunidad judía. El topónimo es posterior y está relacionado con las religiosas de Sant Joan de Jerusalem, establecidas en este sector de Remolins a partir del siglo XVI.
Así, la toponimia actual y la geografía de la judería medieval corresponden a distintos momentos históricos que se han ido superponiendo con el paso de los siglos.
La sinagoga y la Judería Vieja de Tortosa
La Judería Vieja tiene sus orígenes en la reorganización de la ciudad posterior a la conquista cristiana. En 1149, Ramon Berenguer IV concedió a la comunidad judía las antiguas atarazanas islámicas para que pudiera construir allí sus viviendas.
Con el tiempo, la comunidad creció y se desarrolló también la Judería Nueva, de manera que este sector de Remolins se convirtió en uno de los principales espacios de la vida judía de la Tortosa medieval.
La sinagoga formaba parte de un entramado urbano donde convivían viviendas, talleres, espacios comerciales y otros equipamientos comunitarios. Además, la configuración de calles estrechas e irregulares que todavía caracteriza parte del barrio ayuda a evocar la estructura urbana de aquella época.
Un punto de la ruta por la Judería de Tortosa
La Sinagoga de la Judería Vieja no se conserva como edificio y, por tanto, no es un monumento visitable en su interior. Lo que puede descubrirse actualmente es el emplazamiento aproximado del antiguo templo, integrado en el recorrido por las calles del barrio judío.
Este punto permite continuar el descubrimiento de otros espacios relacionados con la comunidad judía, como el Horno de los Judíos, la antigua carnicería, la alfarería, la Casa de Sant Jordi, el basamento de las murallas o el Portal de los Judíos.
De este modo, pasear por la judería permite reconstruir progresivamente la vida cotidiana de la antigua aljama a partir de los espacios conservados, la trama urbana y los lugares identificados gracias a la documentación histórica.
Finalmente, el emplazamiento de la Sinagoga de la Judería Vieja es un punto esencial para comprender la huella judía de Tortosa. A pesar de la desaparición del edificio, la investigación documental ha permitido recuperar su memoria y volver a situarla dentro del paisaje urbano de Remolins.