Descripción

La Casa Brunet es uno de los edificios más singulares del primer ensanche de Tortosa y un magnífico ejemplo de la arquitectura residencial promovida por la burguesía local a comienzos del siglo XX. Construida en 1913, ocupa una privilegiada esquina al inicio del ensanche moderno, frente a otro de los grandes edificios señoriales de la ciudad, testimonio del esplendor económico de aquella época.


El proyecto fue realizado por el arquitecto Josep Maria Vaquer i Urquizú, uno de los profesionales más prolíficos de la Tortosa de principios del siglo XX, quien dotó a este palacete urbano de una arquitectura elegante y llena de personalidad, tanto en su exterior como en sus espacios interiores.


El acceso principal, situado en el chaflán, está presidido por una elegante tribuna que domina el cruce de las calles Cervantes y Sant Blai, uno de los puntos más representativos de la ciudad. La tribuna se remata con una espadaña perforada que constituye uno de los elementos más característicos del edificio. La composición de la fachada, con frontones, molduras, pilastras y cornisas profusamente ornamentadas, le confiere una estética monumental de inspiración barroquizante.


También destacan los trabajos de forja artística de los balcones, que aportan una gran riqueza decorativa al conjunto. En el interior sobresalen el vestíbulo y la monumental escalera principal, iluminada por una elegante claraboya que permite la entrada de luz cenital.


Su promotor, Salvador Brunet, residía en la planta principal, mientras que la planta baja albergó inicialmente una entidad bancaria, requisada durante la Guerra Civil Española. Posteriormente, el edificio acogió una sede de la Academia Cots.


En la actualidad, la Casa Brunet es la sede de la Cámara Oficial de Comercio, Industria y Navegación de Tortosa, institución que ha impulsado su restauración y conservación, preservando uno de los edificios más representativos del patrimonio arquitectónico de la ciudad.