Descripción
El Portal de los Judíos es una de las antiguas puertas de la Tortosa medieval que todavía se conservan. También conocido históricamente como portal del Ferré, está situado en el sector norte del casco histórico, junto a la antigua Judería e integrado en un tramo de la muralla medieval. Su ubicación permite comprender la relación entre el barrio judío, las fortificaciones y los espacios situados fuera del recinto amurallado.
A diferencia de las principales entradas de la ciudad, se trataba de un acceso secundario. El portal comunicaba la Judería con el cementerio de la comunidad judía, situado extramuros, frente a este sector de la muralla. Por tanto, constituye un testimonio especialmente interesante de la configuración urbana de la Tortosa medieval y de la presencia de la comunidad judía en la ciudad.
Una puerta medieval vinculada a la Judería
El Portal de los Judíos tiene el mismo origen que la muralla de este sector, aunque sus características actuales indican que probablemente fue reconstruido durante el siglo XV.
En la documentación medieval aparece con el nombre de portal del Ferré. Esta denominación podría estar relacionada con sus puertas herradas, revestidas de hierro para reforzar su resistencia.
Además, el portal también era conocido como Salvaigües. Esta denominación recuerda otra de sus funciones: servía como paso alternativo en situaciones de emergencia, especialmente durante las fuertes crecidas del Ebro, cuando las aguas dificultaban o impedían el tránsito por el portal de Vimpeçol.
Del Portal de los Judíos a Sant Jordi d’Alfama
La historia de las puertas del portal está vinculada a los acontecimientos que afectaron a la comunidad judía a finales del siglo XV. Tras la expulsión de los judíos, las puertas herradas perdieron su función original.
En 1496, el rey Fernando II entregó estas puertas al maestre de la Orden de Montesa para que fueran reutilizadas en la iglesia de la fortaleza de Sant Jordi d’Alfama. Este episodio documenta la reutilización de elementos constructivos y defensivos tras las transformaciones que experimentó la ciudad a finales de la Edad Media.
La arquitectura del Portal de los Judíos
El portal se encuentra en el sector donde actualmente termina el parque de Porcar por el lado norte. En el exterior queda a una cota inferior respecto al nivel actual del terreno y se accede a él mediante unos pequeños escalones.
Arquitectónicamente, presenta un arco de medio punto formado por dovelas de piedra, con jambas también de piedra. En la cara interior, en cambio, el arco es rebajado. Los sillares son de piedra arenisca, un material que ha sufrido una considerable erosión con el paso del tiempo.
El nivel actual del terreno también ha modificado la percepción de las proporciones originales de la puerta. Todavía se conservan elementos relacionados con el sistema de cierre, que ayudan a interpretar el funcionamiento de este acceso medieval.
Descubrir el Portal de los Judíos y las murallas
Descubrir el Portal de los Judíos permite acercarse a una parte menos monumental, pero especialmente significativa, de las fortificaciones de Tortosa. Su vinculación con la Judería, el antiguo cementerio judío y las murallas convierte este punto en una pieza importante para interpretar la ciudad medieval.
Además, su ubicación permite integrarlo en un recorrido por el sector norte del casco histórico y relacionarlo con otros elementos del patrimonio fortificado y judío de Tortosa. El portal conserva así la memoria de un espacio de paso que durante siglos conectó la ciudad amurallada con el territorio situado más allá de sus defensas.