Descripción

La Torre del Célio Tortosa es una de las fortificaciones medievales más destacadas de la ciudad y uno de los mejores miradores sobre el barrio de Remolins y el sector norte del recinto amurallado. Situada junto al barranco del Célio, reforzaba uno de los puntos estratégicos de la muralla del siglo XIV y hoy permite descubrir uno de los tramos mejor conservados de las defensas medievales de Tortosa.


Conocida también como Torre Grossa o Torre Redonda, destaca por su planta circular, su aspecto robusto y sus cerca de quince metros de altura. Fue construida a finales del siglo XIV para proteger la unión entre la muralla que ascendía hacia las Avanzadas de San Juan y el tramo que se dirigía al desaparecido portal de Vimpeçol y al río Ebro. Este sistema defensivo formaba parte del cierre del barrio de Remolins y de la antigua judería.


La Torre del Célio Tortosa ha sido restaurada y actualmente puede visitarse. El acceso se realiza a través del tramo visitable de la muralla del siglo XIV, que comienza en los Jardines del Príncipe y recorre el antiguo paseo de ronda hasta llegar a la torre. Este itinerario permite comprender el funcionamiento de las fortificaciones medievales mientras se disfruta de una perspectiva diferente del casco histórico.


Desde la parte superior de la torre se obtiene una magnífica panorámica del barrio de Remolins, del castillo de la Suda, de las Avanzadas de San Juan y del trazado de las murallas medievales. También es un excelente punto para identificar el patrimonio del sector norte de Tortosa y comprender la evolución del sistema defensivo que protegió la ciudad durante siglos.


La torre conserva buena parte de su estructura original de sillares de piedra y todavía son visibles los restos del punto donde enlazaba con la muralla y la antigua escalera que permitía acceder tanto al paseo de ronda como a su interior. Las distintas fases constructivas y las restauraciones realizadas a lo largo del tiempo explican el aspecto actual del edificio, que combina elementos medievales con intervenciones posteriores.


La visita a la Torre del Célio Tortosa se complementa perfectamente con el recorrido por los Jardines del Príncipe, las murallas del siglo XIV y las fortificaciones de la Suda, ofreciendo una experiencia única para descubrir el patrimonio defensivo de Tortosa.