Descripción
El Despoblado medieval de Fullola conserva los restos de un antiguo núcleo de población situado en un valle, a unos 12 kilómetros al nordeste de Tortosa. En medio de un paisaje rural y alejado de los núcleos urbanos, destacan especialmente una torre fortificada del siglo XIII y las ruinas de una iglesia gótica.
Las primeras referencias documentales claras corresponden a principios del siglo XIII. En aquel momento, Fullola se encontraba bajo el dominio de los Montcada, una de las principales familias feudales vinculadas a Tortosa. Además, la documentación permite seguir los diferentes intentos de poblamiento y los cambios de jurisdicción que experimentó el lugar durante la Edad Media.
Despoblado medieval de Fullola y las cartas de población
En 1208, Ramon de Montcada concedió una primera carta de población a Pere Nebot y a los suyos. El objetivo era poblar el castillo y el término de Fullola según las costumbres de Tortosa. Sin embargo, este primer intento no prosperó. Por ello, en 1216 se concedió una nueva carta de población a Arnau de Figuerola y a los pobladores que estableciera en el lugar.
Posteriormente, durante el reinado de Jaime I, Fullola pasó a dominio real. Las fuentes también documentan su posterior vinculación con la Orden del Temple. Finalmente, el lugar quedó incorporado al término de Tortosa.
La torre de Fullola
La torre de Fullola es el elemento que más destaca en el paisaje. Construida probablemente a principios del siglo XIII, presenta planta circular y una estructura alta y esbelta. Tiene aproximadamente 16 metros de altura y está construida con hiladas de piedra poco trabajada.
Alrededor de la torre se conservan restos de muros que indican la existencia de un recinto fortificado. De hecho, la carta de población de 1208 ya hace referencia a un castillo con torre, casas y solares. Así, la construcción desempeñaba una función defensiva y de control del territorio.
Las ruinas de la iglesia gótica
Junto a la torre se encuentran los restos de la antigua iglesia de Fullola. Entre los elementos conservados destacan estructuras con arcos apuntados que muestran el carácter gótico del edificio.
La vinculación con Tortosa queda especialmente reflejada en 1342. En aquel momento, la ciudad contribuyó a las obras de la iglesia con la condición de que se colocaran en ella las armas de Tortosa. La documentación medieval también registra diversas reparaciones posteriores del templo.
De núcleo medieval a despoblado
Con el paso de los siglos, Fullola fue perdiendo población hasta quedar abandonada. Su jurisdicción también originó un largo conflicto entre Tortosa y El Perelló. En cualquier caso, el 19 de enero de 1863 el Ayuntamiento de Tortosa ya daba oficialmente el lugar por abandonado.
Actualmente, los restos de diferentes construcciones se distribuyen por el entorno de la torre y de la iglesia. Por tanto, Fullola debe entenderse como un conjunto de ruinas integrado en un entorno rural, y no como un monumento acondicionado con un recorrido interior de visita.
Además, el lugar forma parte de una ruta de 45 km desde Tortosa que pasa por el Coll de l’Alba y el parque eólico antes de descender hasta la torre de Fullola. Esta propuesta permite combinar patrimonio medieval, paisaje y actividad al aire libre.
Finalmente, el Despoblado medieval de Fullola permite descubrir una parte poco conocida de la Tortosa medieval. La torre, las ruinas de la iglesia y los restos del antiguo asentamiento explican la historia de un núcleo surgido en el contexto de la reorganización y el poblamiento del territorio durante el siglo XIII.